El plante de algunos medios a Karanka crea un conflicto entre prensa y entrenador. Tras el clásico Mourinho no respondió a las preguntas de los periodistas insurgentes
No es negociable. Mourinho elige cuando habla y cuando no. Su estrategia para manejar los partidos se traslada más allá de los terrenos de juego hasta el punto de haberse convertido en la máxima autoridad del departamento de comunicación del club. Está en su derecho. Lo que está claro es que si lo hace es porque el club se lo permite.
El pasado viernes algunos periodistas que habitualmente acuden a los comparecencias de prensa del entrenador del Real Madrid, recibieron con sorpresa la noticia de que el portugués no iba a hablar. Al confirmarse que Karanka sería el encargado de atender a los medios, algunos informadores se unieron en un complot sin precedentes para abandonar la sala de prensa.
Mourinho recogió el ordago de la prensa española y no dudo en devolvérselo minutos después de el Clásico. El técnico portugués se nego a contestar a los medios rebeldes argumentando que, como habían hecho los periodistas con Karanka, sólo respondería ante sus jefes.