Guillermo Fernández
Espanyol y FC Barcelona firmaron uno de los mejores partidos de la temporada en Conrnellá El Prat. El encuentro se saldó con un 1-1 que dejó muy contento al conjunto perico y a cinco puntos del liderato a los blaugrana.
El partido respondió a las expectativas desde el primer minuto. El Espanyol salió a presionar al FC Barcelona en salida de balón. El planteamiento de Pochettino fue perfecto y dificultó sobremanera la transición blaugrana. Algo que parece imposible. Además de su buen trabajo defensivo, cuando los locales recuperaban el esférico el criterio se imponía claramente sobre la precipitación, como suele ser habitual en los equipos a los que se enfrenta el equipo culé. Así, el partido se resumía en un dominio alterno con un FC Barcelona algo incómodo en algunas fases pero con la calidad que en ellos es habitual, aunque con Messi y Alexis algo desacertados. Pero en éstas apareció Cesc Fábregas. El ex del Arsenal se está convirtiendo en una de las apuestas por el pichichi de este Barça y, con un remate de cabeza a pase de Alves puso el 0-1 en el marcador. El gol visitante llegó tras dos errores anteriores en la zaga espanyolista que Messi y Alexis no acertaron a culminar. El Espanyol, a pesar de haber tenido una clarísima en los primeros minutos que Piqué primero y Valdés después evitaron y pese al haber encajado el gol, no se vinieron abajo. Siguieron intentándolo y tuvieron varias opciones que no terminaron de culminar por lo que el encuentro llegó al descanso con el 0-1 existente.
La segunda parte comenzó por los mismos derroteros. El Barcelona buscaba dominar pero el Espanyol se resistía. Según pasaban los minutos los de Pep Guardiola iban durmiendo el partido y todo indicaba a que el partido acabaría con el resultado de 0-1, pero el conjunto periquito aún tenía mucho que decir. En el arreón final de los locales, en otra buena jugada elaborada de los blanquiazules el balón llegó a Raúl Rodríguez y el lateral derecho puso un buen balón que Álvaro Vázquez empujó a la red tras haber sido peinado por Thievy. Tras el gol, el barça, que no quería perder la estela del Madrid en la pelea por ser una de las apuestas por la Liga BBVA, se fue a por el partido y tuvo una triple ocasión en la que pudo llevarse el encuentro. Messi asistió a Piqué y éste estrelló el balón en el travesaño. En el rechace Pedro disparó y el bueno de Raúl Rodríguez hizo una parada de balonmano que el colegiado no vio y en el rebote de la mano Iniesta estuvo a punto de anotar el 1-2 ya que el balón pasó rozando la escuadra.
De este modo, el Espanyol demostró que es uno de los motivos por los que se puede creer en esta liga y de paso se acerca a los puestos de Europa League. El FC Barcelona, por su parte, da un paso a tras en la pelea por el título y se coloca a cinco puntos del Madrid. Aún queda mucha liga pero las sensaciones blaugranas lejos del Camp Nou no son demasiado halagüeñas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada