Guillermo Fernández
El Athletic de Bilbao acabó con el sueño del Mirandés en apenas veinte minutos y certificó su pase a la final de la Copa del Rey donde espera a Barcelona o Valencia.
Los leones, con la lección bien aprendida de las machadas de los visitantes en campos tan complicados como El Sardinero, El Madrigal o Cornellá, salieron como tiros al terreno de juego para evitar sorpresas. Y es que, si los de Bielsa están enchufados son un equipo temible, y más aún ante un modesto como el Mirandés. Muniaín, Ander y De Marcos aportaban muchísima movilidad al juego en tres cuartos de campo y esto mató a un Mirandés demasiado tensionado. Esto provocó que en lo que va del minuto 10 al 22 el Athletic cerrara la eliminatoria. Muniaín, Susaeta y Aurtenetxe fueron los encargados de transformar los goles y cumplir con los pronósticos de fútbol previos al encuentro. Tras el tercer gol, los locales se echaron al dormir pero los de Miranda de Ebro no terminaron de arrancar.
Tras el paso por vestuarios la cosa cambió. El Athletic siguió en un particular letargo a sabiendas de haber cumplido con lo exigido, mientras que el Mirandés pareció haber dejado toda la tensión acumulada en el vestuario y, con la entrada de Muneta, la cosa cambió. Empezaron a parecerse más al matagigantes de esta Copa del Rey. Tocaban con mucha personalidad y la movilidad de los de arriba ayudaba en la empresa de maniatar a los leones. Fruto de este dominio llegó el primero de Aitor Blanco y pudo llegar el segundo de Muneta, que podría haber provocado más de un infarto en La Catedral. A Bielsa no le gustó nada esto e instó a sus futbolistas a que volvieran al encuentro. Dicho y hecho. Llorente se lo tomó al pie de la letra y el riojano, una de las mejores apuestas para ser el nueve de la selección, hizo dos goles seguidos que certificaron definitivamente el pase de los rojiblancos. Aitor Blanco y Caneda en propia puerta dejaron el definitivo 6-2 en el marcador, resultado anecdótico para las verdaderas conclusiones de este encuentro.
Y es que el Mirandés se marcha de esta Copa por la puerta grande, en un escenario inmejorable y con el honor de ser el ganador moral de esta competición, a buen seguro siempre recordado por su magnífica andadura en el torneo. El Athletic, por su parte, sale directo a una final en la que tiene más posibilidades de ganar que nunca independientemente del rival. Porque da igual quien esté enfrente. Este Athletic es una apisonadora de fútbol e intensidad que no entiende de dificultades.


1 comentario:
Impresionante lo del Mirandes, un club como el Athletic y entrenado por el gran Bielsa era demasiada piedra en el camino.
Bonito blog, ya soy seguidor y me gustaría que tu también lo fueras del mio.
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